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Multarán con 300.506 euros las faltas muy graves en la recogida de setas
Multarán con 300.506 euros las faltas muy graves en la recogida de setas
LA OPINION DE ZAMORA, 26 DE ABRIL DE 2011 CHANY SEBASTIÁN
Las personas que practiquen la recogida de hongos y setas silvestres dentro del coto
municipal de Figueruela de Arriba cometiendo infracciones «muy graves» podrán ser
sancionadas por el Ayuntamiento con multas que irán desde los 60.101 hasta los 300.506 euros.
Esta es una de las principales normas, claras y concisas, incluidas en la nueva ordenanza
reguladora del aprovechamiento micológico y su tasa fiscal que, tras ser aprobada en pleno por la
Corporación Municipal el pasado día 15 de abril de 2011, entrará hoy mismo en vigor.
La iniciativa surgió de los propios vecinos del municipio «cansados de producir un valor para que lo
recogieran foráneos», de la provincia, y en la última campaña rumanos. La propuesta fue aprobada por unanimidad de los 7 ediles (6 del PP y uno del PSOE) y durante la exposición pública no se han
presentado alegaciones.
«Tanto ediles como vecinos estamos de acuerdo en que los principales beneficiarios de la recogida de
setas han de ser quienes viven en nuestros pueblos y están empadronados en ellos» aseguraba ayer el
alcalde Carlos Pérez Domínguez, algo con lo que coinciden también los residentes consultados por este
periódico.
Como infracciones muy graves está la «recogida sin permiso o autorización» y el ejercicio que se haga
sin ajustarse a las prescripciones dañando el ecosistema. Las leves (simples inobservancias de las
disposiciones) se sancionarán de 60,10 a 601 euros; las menos graves (no realización del
aprovechamiento por el titular de la autorización o permiso en forma directa o indirecta) de 601 a 6.010 y las graves (extralimitación espacial, temporal o cuantitativa) de 6.010 a 60.101.
Las autorizaciones para el aprovechamiento micológico tendrán una duración máxima de un año: del 1
de enero al 31 de diciembre, comprometiéndose el titular de la tarjeta a respetar las condiciones
impuestas por el Ayuntamiento.
Entre los beneficiarios habrá hasta tres modalidades de concesión de tarjetas siendo la más asequible,
a un precio prácticamente simbólico de 20 euros, para los vecinos empadronados (con antigüedad de 1 año). Los no empadronados pero que si sean nacidos o casados en el municipio, hijos o nietos,
abonarán 300 euros. Los foráneos pagarán 600 euros.
En las solicitudes deberán justificarse los fines de la recogida: «lugar, medios de acceso y extracción,
técnica y método de recogida y, en su caso, la cantidad que se desea recolectar».
La nueva normativa afectará a los Monte Comunales y de Utilidad Pública» entre ellos: Ademales, El
Colmenarón, Chanas, Barrancal y Chana del Prado, de en Figueruela de Arriba; Urrieta Grande y La
Moura de Villarino Manzanas, La Cuadrona y La Sierra de Riomanzanas y el otro de Gallegos del
Campo. Obviamente quedan excluidos de la regulación los terrenos y fincas privadas.
Blogpost por Miguel Ángel Soto – enero 10, 2011 en 13:58
Miguel Ángel Soto, responsable de la campaña de Bosques de Greenpeace
Tengo buenas vibraciones. Quizás sea el efecto de comienzo de año o quizás mi ingenuidad crónica. O será que todavía creo en el potencial del ser humano. Presiento que 2011 puede ser un año bueno para los bosques. En cualquier caso, desde Greenpeace vamos a trabajar para que eso ocurra.
En Brasil e Indonesia, dos campeones de las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de la deforestación, este año puede ser decisivo. En ambos países se espera que la lucha contra la deforestación de frutos. Hay precedentes, pasos previos y decisiones políticas que apuntan en esta dirección. Ojala se sumen a esta tendencia otros países azotados por la pérdida de bosques, como los de la Cuenca del Congo, de Centroamérica, Mozambique, etc.
En España, podríamos aprovechar el año para recordar a la ciudadanía que tenemos una superficie forestal considerable pero marginada en la agenda política y en los presupuestos. Podríamos, además de plantar arboles (algo siempre positivo), decir a la sociedad que hay que cortar: además de para producir bienes (madera, corcho, resina, papel), la gestión forestal es necesaria en gran parte de esa superficie. Hay que reducir la densidad de muchas zonas con exceso de arbolado, en antiguas repoblaciones y también en zonas regeneradas a partir del abandono del medio rural. A veces, tan importante como plantar árboles, es cortar árboles. El desarrollo de la biomasa como una fuente de energía renovable podría ayudar a valorizar estos aprovechamientos y trabajos forestales.
Aprovechemos el año para encontrar vías de solución al problema que generan las enormes extensiones de eucalipto plantadas en diversas CC.AA. españolas, superficies cuya gestión sigue originado problemas para la conservación del suelo, de la biodiversidad y del paisaje, incluidos en espacios naturales protegidos.
Por último, sería muy buena noticia que en este año 2011 los datos sobre incendios forestales continuaran con la tendencia de los últimos cuatro años. El año 2010 ha sido, según el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, el mejor de la década pasada: sólo ardieron 46.152 hectáreas en los diez primeros meses del año, un 60,8 por ciento menos que en el mismo periodo de 2009. Ha disminuido la superficie arbolada quemada por el fuego así como el número de grandes incendios (los mayores de 500 hectáreas). Aunque la crisis económica ha sido el argumento esgrimido por las CC.AA. para la reducción de las partidas presupuestarias en la lucha contra el fuego, Greenpeace espera que la mayor responsabilidad ciudadana y la actuación de las Fiscalías de Medio Ambiente en la persecución de los incendiarios siga dando frutos y reduciendo las cifras de incendios provocados accidentalmente o de manera intencionada.
Un deseo para 2011; menos tasas de deforestación mundial, menos incendios que en 2010 en las masas forestales españolas, más superficie forestal con un plan de gestión forestal y un mayor consumo de productos de origen forestal (a ser posible de producción local y con certificación FSC). Con este resultado seguro que nuestros bosques estarán muy agradecidos.
Miguel Ángel Soto, responsable de la campaña de Bosques de Greenpeace
Asfoza 2.0